Esta semana, en nuestro aula, hemos trabajado una emoción y un valor que atraviesa todas las relaciones humanas: la justicia social. A través de dinámicas, conversaciones, dibujos y un vídeo que nos ayudó a observar situaciones cercanas, nos adentramos en lo que significa tratar a todas las personas con equidad, respeto y dignidad. El aprendizaje emocional cobra sentido cuando se vive, cuando se dibuja, cuando se escribe y cuando se comparte; y eso es precisamente lo que hicimos.
miércoles, 25 de febrero de 2026
Pequeñas acciones que construyen un mundo más justo
miércoles, 18 de febrero de 2026
Carnaval de emociones
Esta semana hemos vivido en el colegio uno de esos días que dejan huella: el Carnaval.
Un día donde la imaginación se abre paso, los colores llenan los pasillos y las emociones se mezclan como si fueran confeti flotando en el aire.
El Carnaval es mucho más que un disfraz: es la oportunidad perfecta para explorar otras identidades, jugar a ser otros, sentir desde lugares diferentes y descubrir que, detrás de cada capa o sombrero, también hay emociones que importan.
Este año nos hemos convertido en personajes de diferentes cuentos, y cada disfraz nos ha regalado una emoción distinta: la valentía de quienes se atreven a hacer lo imposible, la alegría que brota de las aventuras compartidas, la ternura de los personajes más pequeños o la sorpresa de descubrir mundos mágicos.
A través del juego simbólico, los niños y niñas han podido expresar emociones que a veces cuesta poner en palabras, conectar con la creatividad inventando historias sobre la marcha, compartir momentos de complicidad con los compañeros y ponerse en la piel de otros personajes, favoreciendo la empatía. Durante el desfile y las actividades del día, no solo brillaron los disfraces: también brillaron sus miradas ilusionadas, sus risas contagiosas y ese sentimiento de grupo que hace que cada celebración sea especial.
El Carnaval nos recuerda que las emociones también se pueden vestir, representar y jugar, y que cuando nos permitimos ser creativos, el aula se convierte en un espacio donde todo es posible. Nos quedamos con una sensación muy bonita: la magia de ver cómo cada niño y niña encontraba su forma de expresarse, de sentirse parte del grupo y de disfrutar siendo, por un día, un personaje salido de un cuento… o de su propia imaginación.
Porque al final, el Carnaval es eso: un viaje a través de las emociones, con música, color y mucha ilusión.
miércoles, 11 de febrero de 2026
Cuando aprender juntos, nos hace más fuertes






