En nuestra escuela, aprender a reconocer y expresar las emociones es tan importante como aprender a leer o sumar. Por eso, esta semana hemos dedicado un espacio especial a trabajar los miedos.
Se realizó un gran mural lleno de líneas, círculos y formas que representaban el caos que a veces sentimos cuando algo nos asusta. Los niños y niñas escribieron palabras como “pesadillas”, “nervio”, “araña” y otras que reflejan aquello que les inquieta. También dibujaron escenas que muestran cómo se imaginan sus temores.
El objetivo era darles forma y nombre a los miedos, porque cuando los sacamos de nuestra cabeza y los ponemos en papel, dejan de ser tan grandes. Después, llegó el momento más simbólico: “soplar los miedos”, una invitación a imaginar que desaparecen con cada soplido, como si fueran burbujas que se alejan.
Esta actividad nos recuerda que sentir miedo es normal, pero también que podemos aprender a gestionarlo con creatividad y apoyo.




