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martes, 24 de marzo de 2026

Exposición trabajos antiguos

 Durante estos días, todo el colegio ha tenido la oportunidad de viajar en el tiempo gracias a una maravillosa actividad sobre profesiones antiguas. La biblioteca se transformó en un pequeño museo lleno de objetos, herramientas y recuerdos que hablaban por sí solos. Cada curso pasó por este espacio mágico para conocer cómo era la vida y el trabajo de quienes vivieron hace décadas.

Nada más entrar, nos recibió una mesa repleta de utensilios curiosos: moldes de madera, planchas antiguas, llaves enormes, figuras artesanales, fotografías en blanco y negro… Objetos que, aunque hoy pueden parecernos extraños, fueron imprescindibles en oficios como lavanderas, carpinteros, agricultores, herreros, zapateros y muchos más.

El alumnado observó cada pieza con atención y sorpresa. Descubrieron cómo se lavaba la ropa sin lavadora, cómo se moldeaba el cuero, de qué forma se elaboraban herramientas a mano o cómo funcionaban los antiguos juguetes de madera. También pudieron escuchar explicaciones llenas de anécdotas que despertaron risas, curiosidad y, sobre todo, admiración por quienes ejercían estos oficios tan ligados al esfuerzo y la creatividad.

La experiencia no solo nos permitió conocer un pedacito de historia, sino también reflexionar sobre el valor del trabajo, la importancia del cuidado de los objetos y el agradecimiento hacia las personas que hicieron posible la vida tal como hoy la conocemos.

Ha sido una actividad llena de emoción, descubrimientos y momentos compartidos. Gracias a quienes la han hecho posible, nuestro alumnado ha comprendido que cada oficio del pasado forma parte de nuestra identidad y merece ser recordado.

Seguimos aprendiendo, seguimos sintiendo…

jueves, 19 de marzo de 2026

Taller de galletas

 Esta semana hemos vivido en el colegio una actividad muy especial: nuestro taller de galletas. Más allá de aprender una receta, los niños y niñas han tenido la oportunidad de explorar sus emociones, colaborar y poner en práctica habilidades muy importantes del día a día.

Durante la sesión, cada grupo fue siguiendo los pasos de la elaboración: mezclar ingredientes, amasar, dar forma y preparar las bandejas para el horno. En las imágenes se puede ver cómo, con mucha concentración, manos pequeñas van creando galletas en forma de “U”, círculos o figuras libres. Cada creación es diferente, porque cada niño y niña aporta su toque personal.

Pero lo más bonito del taller no ha sido el resultado final, sino todo lo que ha ocurrido mientras tanto:

✨ La emoción de crear con las propias manos.
✨ El orgullo al ver cómo la masa se transformaba.
✨ La sorpresa al comprobar que todos los ingredientes juntos formaban algo nuevo.
✨ La calma que trae amasar y manipular la masa.
✨ La cooperación, compartiendo utensilios, esperando turnos y ayudándose mutuamente.
✨ La alegría de trabajar en equipo y disfrutar de algo hecho entre todos.

Las experiencias sensoriales como este taller son fundamentales para que los niños y niñas conecten con lo que sienten y encuentren formas de expresarlo. Además, favorecen la autoestima y el pensamiento creativo.

¡Ha sido una mañana deliciosa, divertida y muy especial!
Desde el CEIP Pinoduero seguimos apostando por actividades que mezclan aprendizaje, emoción y juego… porque es así como se aprende de verdad.

jueves, 5 de marzo de 2026

Sabores que unen: emociones, culturas y familias



 En nuestro centro seguimos descubriendo que las emociones no solo se trabajan con palabras, sino también a través de los pequeños gestos que conectan a las personas. Esta semana hemos vivido una experiencia muy especial: una familia ha compartido con nosotros unos dulces tradicionales de su cultura, preparados y traídos con cariño para que el alumnado pudiera probar sabores nuevos y descubrir un pedacito de otro lugar del mundo. En la imagen se ve a un estudiante sosteniendo una bandeja transparente llena de estos dulces artesanales, presentados para que toda la clase pudiera disfrutar de ellos. Este gesto, tan sencillo a primera vista, encierra un enorme valor emocional y educativo.

Cuando las culturas entran en el aula, también entran nuevas formas de entender el mundo. Probar un dulce típico nos ayuda a conocer las raíces de otras familias, a despertar curiosidad, a respetar las diferencias y a reconocer que todos tenemos algo valioso que aportar. Cada sabor, cada aroma y cada detalle de la receta son una puerta abierta a conversaciones llenas de interés: ¿de dónde viene esta comida?, ¿en qué momentos se suele preparar?, ¿qué significado tiene para la familia que la comparte?

Además, la participación activa de las familias fortalece los vínculos con el centro y con el grupo. Sentir que alguien ha dedicado tiempo a preparar algo para todos genera cercanía, cuidado y agradecimiento. Este tipo de experiencias provoca emociones positivas que ayudan al alumnado a conectar con la diversidad desde la alegría y la empatía.

Compartir un dulce puede parecer algo pequeño, pero en realidad es una forma maravillosa de transmitir historia, identidad y afecto. Gracias a momentos así, la escuela se convierte en un espacio más acogedor, más inclusivo y más humano. A todas las familias que participan, colaboran y acompañan estos proyectos, ¡gracias! Vuestra implicación enriquece nuestro trabajo y nos ayuda a seguir construyendo un lugar donde cada cultura tiene su espacio y cada emoción encuentra su voz.